Está claro que si en el Sáhara, o en casa de nuestra vecina, se da un problema de lactancia y existe un deseo de buscar solución, nosotras comprendemos perfectamente el deseo de ayudar, y lo sentimos en lo más profundo.
Tanto, que nosotras, como voluntarias de Sina, nos dedicamos en alma y corazón a ello, formándonos y leyendo todo lo que podemos para hacerlo cada vez mejor, donando lo mejor que tenemos: nuestro tiempo, ilusión, esfuerzo y ganas.
Pero cómo se solucionan esos problemas de lactancia, lo entendemos de manera muy diferente a cómo lo entienden otros colectivos, como ocurre en este caso concreto de “Juntos por el Sahara”:
Actores, actrices y músicos del panorama nacional unen sus fuerzas en un proyecto conocido como X1FIN: Juntos por el Sáhara, grabando un álbum cuyos beneficios irán a parar íntegramente a un proyecto solidario con el fin de ayudar al pueblo saharaui para solucionar el problema de la lactancia en los recién nacidos en el Sáhara a través de la compra de camellas lecheras.
Los bebés saharauis no pueden tomar leche en polvo porque el agua está contaminada y las camellas lecheras les proporcionan el alimento necesario y sirven también de medio de transporte.
Se habla aquí de la leche en polvo como primera opción, y de la leche de camella como la segunda. ¿Dónde está la leche de las madres de esos bebés?
La lactancia materna, que aquí ni siquiera nombra, no es una opción más, es la dotación qua la naturaleza da a madre y bebé para concluir su ciclo reproductivo. El resto de posibilidades, sin duda peores, son las “opciones”, y lo correcto es hablar de “riesgos de la lactancia artificial” en lugar de “beneficios de la lactancia materna”.
Por ello, de acuerdo con las instituciones que tienen autoridad en la materia (OMS, AEPED, UNICEF), en cualquier medida de ayuda a la infancia y maternidad se le debe dar prioridad absoluta al apoyo a la lactancia materna, por sus ventajas indiscutibles en todos los aspectos (afectivos, físicos y psicológicos) para madre y bebé.
Estas ventajas serán todavía más importantes, si cabe, en situaciones desfavorecidas, con problemas de salubridad y de hambruna, pues en numerosos casos supondrán salvar a muchísimos bebés de una muerte segura.
Desde luego, la leche de camella no es leche de su madre para el bebé recién nacido, y dudamos que pueda tomar directamente la leche de camella sin adaptar, antes del año. Esto es lo que ocurre con la leche de vaca, animal lechero en nuestro medio.
Como sabemos, el sucedáneo de leche materna (procedente de leche de vaca) que se vende como apta para los bebés, ha sido sometida a complejos procesos para eliminar proteínas, adaptar su composición, y poder ser así tolerada por el organismo del bebé.
En esta noticia se indica claramente que el agua necesaria para preparar leche en polvo pondría en grave riesgo la vida de los bebés, y es el motivo que se da para optar por las camellas como mejor opción.
Queda claro por tanto, que con otra leche que no sea la de su madre continuarán en grave riesgo, pues esa misma agua no segura (y bien escaso) será la que se utilice para limpiar los utensilos para bebés (tetinas, chupetes, biberones, vasito, etc.), todos ellos innecesarios en el caso de que esos niños tuvieran acceso a la leche de su madre, la teta de su madre.
Tampoco se habla de las madres, que estarán en el Sáhara igual que sus niños, junto a ellos. No parece que la campaña vaya dirigida a niños huérfanos (aún en este caso una madre de leche sería una opción mucho más segura). La lactancia materna también es de estas madres y se ignora el derecho que tienen a completar su ciclo reproductivo con su lactancia.
Las necesidades de niños y madres deberían ser la prioridad absoluta de estas campañas.
A pesar de que se hagan con buena voluntad, queda patente el desconocimiento y la ignoracia hacia la lactancia materna, dadas las ayudas que se proponen, desde luego no las más adecuadas para madres y bebés.
Grupo de Trabajo Sina Comunicación y Reivindicación










Gracias por difundir esta noticia. Es una pena que estemos tan desnaturalizados que algunos ni se acuerden de que las tetas de las madres están ahí no solo para lucir escote…
¿Se puede hacer algo al respecto?
Hola Raquel,
se puede escribir a la organización de esta iniciativa, informándoles de los riesgos que conlleva.
Y también escribir a la web donde se ha publicado el artículo.
Cuantas más seamos en escribirles, más fácil será que nos presten atención.
Que destinen ese dinero a apoyar a esas madres, a cuidar su entorno, su familia, para que esas lactancias maternas sean posibles, satisfactorias y saludables.
Pues yo estaría encantada en comunicarme con ellos y transmitir los razonamientos aquí expuestos… entre otros.
Siempre el mismo empeño en alimentar a los niños “desfavorecidos”, pero sin la leche de su madre que sin duda alguna es la mejor y la más barata, con lo que podrían dedicar el dinero a paliar otras necesidades, como bien apunta Sofía.
Y es que siento tanta tristeza y tanta impotencia ante casos como éste…
¡Es increible lo que hay que leer!!!
Y pensar que cuando empece a leerme la noticia pense que era un chiste… definitivamente cuando me di cuenta que no lo era me he quedado de piedra!!!!
A mi tambien me gustaría escribir a la organización de esta iniciativa, pero he estado mirando y no encuentro cuál es.
¿Podéis decirmelo por favor?
Es una barbaridad cuando la solución está al alcnace de la mano.
Lo veo más como puro márketing para estos artistas.
En nuestro artículo puedes encontrarlo. Se trata de la ONG “Juntos por al Sahara”. Al final del artículo hay también un enlace a una de las noticias publicadas en los periódicos.
Te animamos a difundir nuestra postura y a ponerte en contacto con ellos para hacérsela llegar. Saludos.
Vuestra postura es erronea.He pasado un tiempo en los campamentos y os puedo decir que la gran mayoria de los recien nacis¡dos toman leche materna, incluso pasados los 2 años de edad. He sido testigo de ello y en muchas ocasiones con diferentes familias. La leche de camella,por cierto deliciosa, es fuente de alimento y nutricion para niños y mayores como alternativa, al igual que la de cabra. Si se hubieran informado algo mas sobre la inhospita y dura vida del desierto, alla en la Hamada argelina, sabrian que las vacas no se pueden criar,pues que yo sepa, necesitan pasto y abundante, lo cual alli,por desgracia no existe.
Ya quisieramos en nuestro pais que las madres de hoy amamantaran igual a sus hijos como alli.
El fin del proyecto X1Fin es donar camellas, para que sirvan de medio de transporte, como alimentacion y tambien por su leche, claro que si.Eso no impide que todas las madres sanas que he conocido sigan amamantando de la forma mas natural ,sana y tradicional a sus bebes.
Espero que antes de sacar conclusiones de parrafos sacados de contexto, se informen mejor
Por supuesto sabemos que en culturas y sociedades como la de estos niños la alimentación normal de los recién nacidos será la leche materna, y que son lactancias de dos años o más, pues se producen destetes naturales y no forzados, como estamos acostumbrados en nuestro medio.
Por eso no se entiende que tengan problemas de lactancia a solucionar con leche de camellas, como dice el artículo. Ni de vaca ni de cabra tampoco, como es la forma de “solucionarlos” aquí.
Esa forma de solucionar los problemas de lactancia es la nuestra, desde la cultura del biberón y del desconocimiento de la lactancia materna.
Precisamente por eso, en aquellos países saben que no sólo las madres sanas pueden alimentar con lactancia materna a sus bebés, sino también las enfermas y desnutridas, como hemos documentado en otras ocasiones.
En efecto, en este artículo hacemos una crítica de la noticia, que no tiene por qué parecerse a la realidad, pero es lo que le llega a la gente.
No opinamos sobre la gran ayuda que puedan suponer esas camellas como medio de trasnporte, para alimentar a mayores, u otros menesteres. Tampoco juzgamos la gran labor que pueda desarrollar en la zona del Sáhara este colectivo.
Saludos
¿Habéis visitado alguna vez los Campamentos de Refugiados saharauis?
Os recomiendo que antes de opinar conozcáis lo que hay y así podréis hacerlo con conocimiento de causa y no por unas frases sacadas de contexto.
Los que conocemos aquella realidad, ¡tan distinta! nos parece una iniciativa digna de alabanza.
Un saludo.
PS/ Cuando amamanté a mis 2 hijas, incluso el tocólogo y el pediatra vinieron a felicitarme. En áquel entonces éramos la excepción.
Perdonad pero creo que estáis bastante desinformadas sobre las condiciones de vida de los campamentos saharauis. Las madres amamantan todas a sus bebés mientras les es posible. Pero llegado un momento, a veces la leche de la madre no es suficiente (no estamos hablando de madres bien alimentadas y con posibilidad de adquirir suplementos vitamínicos)
Cuando esto sucede que es con frecuencia, la leche en polvo no es alternativa debido al agua en malas condiciones. Así que la leche de camella, único animal que sobrevive a esas condiciones de dureza climática extrema, es la mejor alternativa para estos niños. O tenéis otra mejor?
La iniciativa la llevó a cabo el periodista Jon Sistiaga, junto a personas bien conocedoras de la realidad de los refugiados saharauis. Este post es un poco tendencioso y sacado de contexto, con todos mis respetos.
Por spuesto, estamos desinformadas sobre las condiciones de vida de las madres saharauis, por eso no escribimos sobre ello. Aunque sabemos que son durísimas y extremas.
La frase que usted indica, manifiesta una gran desinformación en cuanto a lactancia materna se refiere, y es precisamente lo que criticamos del artículo publicado en el periódico:
Pero llegado un momento, a veces la leche de la madre no es suficiente (no estamos hablando de madres bien alimentadas y con posibilidad de adquirir suplementos vitamínicos)
Como hemos documentado en numerosas ocasiones, esto no es cierto (“a veces la leche de la madre no es suficiente”), ni tampoco en el caso de que las madres estén mal alimentadas y sin complejos vitamínicos.
Por supuesto tenemos otra alternativa mejor a leches en polvo: la lactancia materna.
Aceptamos que nuestro post puede no ajustarse a la realidad, en ese caso significa que la noticia no lo está, pues el post se refiere a ella.
En ese caso, si la noticia es desafortunada, les rogaríamos a los organizadores de esta iniciativa, que exigieran a los medios una rectificación para que se cuente la situación tal y como es.
Saludos.
EN estas frases de la noticia:
“…para solucionar el problema de la lactancia en los recién nacidos en el Sáhara a través de la compra de camellas lecheras.
Los bebés saharauis…”, no se habla de niños mayores ni adultos, ni de casos excepcionales, sino que da la impresión de que se habla de todos los recién nacidos, y que generalmente existe el problema de la lactancia.
Seguro que se está haciendo una labor encomiable de ayuda a estos colectivos tan desfavorecidos, pero considero peligroso que, aunque sea por explicación incompleta o confusa, se propague la falsa información de que la lactancia en estos países es un problema, cuando sabemos que es lo que salva a los bebés.
Los falsos mitos, la información incompleta… tienen mucho riesgo para todo el mundo, y sobre todo para las situaciones de precariedad o emergencia.
Está muy claro y por eso voy a intentar ser lo más prudente posible, que la que ha escrito este artículo no conoce al pueblo saharaui y, mucho menos, a la mujer saharaui. Estas mujeres que acostumbran a tener entre 6 y 9 hijos, dan, no su leche sino su vida por ellos. Nadie puede enseñarles algo que para ellas ya es natural porque lo han estado viendo y viviendo toda su vida y lo seguirán viendo y viviendo. Deben saber que debido a la malnutricón que padecen y a los continuos embarazos, muchas de ellas no pueden dar suficiente o ninguna leche a sus hijos neonatos. Aún así, se busca la manera de que alguien y no importa que no sea familia, dé de mamar a esa criatura. Es lo que ellos, los saharauis, llaman hermanos o hermanas de leche, y que lo son hasta el fin de sus vidas. Entiendo, que el colectivo Juntos por el Sahara, que por cierto muchos de sus miembros han hecho estancias en estos inhumanos campamentos y , por lo tanto, saben de lo que hablan y lo que hacen, no desean ni van a cambiar ningún hábito materno. Conocen muy bien la terrible situación en la que vive este pueblo e intentan paliarla como los saharauis la han paliado a lo largo de su existencia. Históricamente, cuando una madre no tenia leche y no habia nadie para amamantar a su bebé, se le daba leche de camella por sus innegables propiedades siempre que tuvieran a su alcance esa camella, si no, se le daba leche de cabra. Pero, sras mías, allí donde viven esos bienes son muy pero que muy escasos. Tanto es así que en un caso vivido por mi misma, he visto alimentar a un bebé recién nacido con la poquísima leche que tenia su madre después de siete embarazos seguidos y con anémia crónica y puesto que no salía casi nada de su mama, lo suplía, porque no había otra cosa, con el jugo de un dátil hervido en agua y azúcar (que si tienen porque es material de ayuda humanitaria). Por favor, encuentro encomiable su trabajo en pos de la lactancia materna pero no confundan las cosas porque las radicalizaciones no llevan a ningún buen trabajo. Ruego que se informen bien antes de hacer un alegato como el que han hecho por el bien de una información veraz y constructiva.
Nosotras también tratamos de ser muy prudentes en nuestras respuestas. Por supuesto no conocemos al pueblo saharaui, no nos dedicamos a ello y por tanto no opinamos sobre él.
Sin embargo, nos dedicamos a profundizar en el conocimiento de la lactancia materna, su funcionamiento, fisiología, y todo aquello que la afecta. Como nos parece entender que tienen cierto interés en ella, quizá deseen aprender algo. Les ofrecemos nuestro apoyo y les recomendamos los siguientes artículos:
Madres sin leche: el fin de un mito
Se aconseja no enviar leche artificial en caso de desastre humanitario
Nuestro artículo en la revista “Crianza Natural”: “Las madres lactantes no son de cristal. Falsos mitos sobre alimentación y lactancia”
Como han citado en otros comentarios, la leche de camella no es apta para recién nacidos (exceso de sal o proteínas) y recomendarles esta leche es ponerlos en grave peligro, incluso en riesgo de muerte. Lo mismo ocurriría con leche de vaca sin modificar (y la de camella contiene más sodio que la de vaca).
Por otra parte, sólo en una madre muy gravemente desnutrida se ve afectada la producción de leche, y no sería ético dejar morir de hambre a la madre y darle sólo leche al bebé. Habría medidas más adecuadas, como darle la leche de camella a la madre. También resulta muy extraño que una madre que dé pecho a sus bebés tenga siete hijos seguidos.
La postura de OMS, UNICEF y cualquier organización seria, desde hace muchos años, es “alimentar a la madre, y al niño a través de ella”. Porque de otra manera, lo que se consigue es acabar con las lactancias y por consiguiente poner en grave riesgo a los bebés.
Saludos.
Creo que aquellos que estáis en contra del artículo de SINA también habéis sacado de contexto las cosas.
No se critica la iniciativa en sí, sino cómo la han vendido. Está muy bien eso de recaudar dinero para comprar camellas que sirvan de transporte, de alimento y para que adultos y niños beban su leche, pero nunca para que se destine a recién nacidos. Y SONY Music, que es la promotora de la iniciativa, la ha vendido erróneamente. No sabemos si por desinformación o con toda la intención, porque las palabras “recién nacido” ablandan a cualquiera. Y no nos engañemos, este concierto y el cd servirá para recaudar dinero y para comprar camellas, pero los artistas y SONY Music también sacarán tajada cobrando los derechos de autor. Así que las palabras “recién nacido” hacen sospechar que se utilizan como puro marketing para vender más cds y que la gente se sensibilice y vaya al concierto.
Y si no es así, pues que rectifiquen, que aún están a tiempo.
Desde SINA nos hemos puesto en contacto vía email con la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, con la Plataforma Voces y con la Asociación de Mujeres Saharauis (todas ellas apoyan esta acción), explicándoles porqué nos parece erróneo el enfoque de la iniciativa e informándoles del peligro que supone administrar leche de camella a recién nacidos y nos hemos ofrecido a facilitarles toda la información que necesiten y nuestra ayuda para llevar a cabo acciones de apoyo a la lactancia materna, pero no hemos recibido respuesta por parte de ninguno de ellos.
Hemos tratado de ponernos en contacto con SONY Music, pero no hemos encontrado el modo de hacerlo.
No se trata de radicalismos, se trata de sentido común, porque no hay que olvidar que estamos hablando de vidas humanas y este tipo de “soluciones” erróneas pueden acarrear daños irreparables en bebés indefensos, entre ellos, la muerte.
Y, una vez más, esto no es radicalismo, está basado en estudios médicos.
Y si conocéis algún estudio científico fiable que diga que la leche de camella es apta para bebés de menos de 1 año, os agradecería que nos los hicieráis llegar porque nosotros no hemos encontrado ninguno.
Las opciones más seguras para alimentar a un bebé son, por este orden -esto es, de más segura a menos-:
primera, mamar de su madre (somos mamíferos, amamantamos, mamamos);
segunda, leche de su madre, administrada por otro medio (somos mamíferos, la leche de una madre es la ideal para su hijo);
tercera, leche de otra mujer (somos mamíferos, la leche de una madre humana es mejor que la leche de otra especie animal para una cría “humana”);
cuarta, leche de vaca adaptada (la industria del biberón lleva años mejorando la fórmula de la leche artificial “al uso” para hacerla lo más parecida posible a la leche humana, esto es, lo más tolerable posible para el bebé);
quinta y sucesivas (el resto de leches, de otros animales, no llevan los años que lleva la de vaca “estudiándose y mejorándose”; horchatas, zumos y etcs.).
Lo anterior es válido en nuestro entorno, y también, precisamente más, en situaciones de emergencia, catástrofe o pobreza extrema. Si quieren, realmente, comprender por qué es así, en definitiva, disponer de una información, efectivamente “veraz” sobre la lactancia materna y su funcionamiento, en el blog de Sina pueden consultar varios artículos al respecto.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/04/30/solidaridad/1272634454.html
Os dejo este enlace para que podáis comprender lo que sucede en el corazón del desierto.
La leche de camella por lo que yo sé es la que menos grasa tiene de todas y la que sienta mejor al estómago según dicen los saharauis.
Los camelleros que trasladaban a los rebaños sólo se llevaban arroz. Se alimentaban de arroz con leche durante la travesía.
Ya hemos dicho anteriormente varias veces que, como asociación, no nos dedicamos a lo que ocurre en el corazón del desierto, sino a la lactancia materna y crianza consciente.
Precisamente en este artículo se pone de manifiesto todo lo que hemos argumentado anteriormente: la leche de camella no es apta bebés y cualquier alimento que no sea la leche de su madre, en estas circunstancias muy especialmente, está poniendo en grave riesgo la vida de los bebés. Se presenta la historia de un niño de 3 meses gravemente enfermo por tomarla, por tradición, según la madre. La enfermera le reprende: si ella es capaz de conseguir que lo amamante, es posible que le salve la vida. Si la apoya en no amamantarlo, está alimentando su error y descofianza en su capacidad para amamantar.
En nuestro blog explicamos ampliamente el mecanismo de producción de leche en los mamíferos. Simplemente si la madre no amamanta, no tiene leche, y no al revés (que sería: no tiene leche y por eso no amamanta).
También explicamos que la lactancia materna es la mejor prevención de la anemia en las madres puérperas. En este sentido, la anemia y la malnutrición infantil están relacionadas con las bajas tasas de lactancia.
Parece que el pueblo saharaui, completamente dependiente en lo alimenticio de la ayuda humanitaria (según indica el artículo), no goza de una cultura de la lactancia bien establecida como habríamos podido pensar. Esta dependencia sin duda les puede haber influido en perderla, como sabemos ha ocurrido en otras sociedades. La mejor ayuda humanitaria es ayudarles a recuperarla.
Estoy de acuerdo con tus argumentos. También dice la noticia que la tasa de mortalidad infantil es muy alta y no es de extrañar, porque habría que ver si los bebés que son amamantados por sus madres son los que consiguen sobrevivir y los que mueren son los que toman el “cocktail” por tradición.
Una vez más esta noticia nos da la razón. Dar leche de camella a un recién nacido es un disparate. En mi opinión, esa leche debería tomarla la madre, al igual que debería comer la carne de camella para estar bien nutrida y enfrentarse con fuerzas a la maternidad y a la lactancia.
“La leche de camella por lo que yo sé es la que menos grasa tiene de todas y la que sienta mejor al estómago según dicen los saharauis.” Esto puede ser cierto, pero sentará mejor al estómago de los adultos y de niños mayores de 1 año, pero no a un recién nacido.
“Es un disparate que coma eso”, valora Shaljam, enfermera saharaui de 19 años, “pero no podemos hacer nada, es la tradición”. El circo romano también era una tradición y por considerarse una atrocidad se extinguió, así que pienso que sí que se puede hacer algo. Información, apoyo y buena salud, eso es lo que necesitan las mujeres saharauis para dar de mamar a sus bebés.
Parece que el pueblo saharahui, completamente dependiente en lo alimenticio de la ayuda humanitaria (según indica el artículo), no goza de una cultura de la lactancia bien establecida como habríamos podido pensar. Esta dependencia sin duda les puede haber influido en perderla, como sabemos ha ocurrido en otras sociedades. La mejor ayuda humanitaria es ayudarles a recuperarla.
Me quedo asombrada de que sin haber pisado nunca los Campamentos se puedan hacer afirmaciones de este tipo. Simplemente esta afirmación es incierta.
Hay madres que no tienen leche y por cultura o tradición recurren a lo que tienen a mano, sean dátiles, leche de cabra o de camella e incluso a veces sopas del jugo de lentejas.
Es mi última intervención porque hablar de un tema en la que uno de los contertulios no conoce nada del entorno y la cultura saharaui, es inútil.
Tal vez si creeis que la cultura de la lactancia no está bien establecida , bajad allí a realizar un curso de formación a las madres. Estoy segura que ellas aprenderían y vosotras muchísimo más.
Buenas noches.
Antonia, puede que no hayamos estado en un campamento saharaui, pero te aseguro que antes de escribir y de hacer afirmaciones nos documentamos. Si tienes la impresión de que este debate es inútil porque uno de los contertulios es ignorante en el tema de la vida de los saharauis, a nosotras nos da la misma impresión, el otro contertulio no tiene ni idea de lactancia materna. Aún así, te aseguro que no vamos a abandonar nuestra lucha.
Vuelvo a repetir que nos hemos ofrecido a ayudar y no hemos obtenido respuesta por el momento.
Te respondo, vanessa, porque tu afirmación es gratuita y además falsa. Amamanté a mis dos hijas en una época en que normalmente no se hacía. El biberón era más cómodo y facilitaba el regreso a tu actividad laboral porque entonces los permisos maternales eran mucho más cortos y tenías que repartirlos entre antes de parir y después.
Mi hija primera se pasaba el día llorando porque tenía hambre. Ahora se da el pecho a demanda pero entonces te recomendaban cada 3 horas porque, decían, el estómago del bebé necesitaba tiempo para digerir. Lo cumplí a rajatabla y sólo yo sé lo que pasé. Ahora la cosa ha cambiado y ha vuelto a los tiempos de mi madre en los que cuando el niño lloraba se lo ponían en el pecho.
Depende de la época y de las opiniones en boga. Así que sí tengo idea de la lactancia materna y además he viajado en numerosas ocasiones a los Campamentos en donde las madres amamantan a sus hijos y cuando no pueden se buscan la vida igual que en España en la época que nací yo en la que conseguir un bote de Eledón podía ser, además de caro, una misión imposible. Mi madre me amamantó y sin embargo yo perdía peso en lugar de ganarlo. Tuvo que complementar con agua de arroz y un poco de leche de vaca a cucharaditas para que no me acostumbrara al biberón y aborreciera el pecho.
Y mi marido sólo mamaba sangre, así que le criaron con leche de vaca y harina tostada de trigo.
Me parece bien que os dediquéis a promover la lactancia materna pero no que hagáis afirmaciones de una realidad que desconocéis.
Si pensáis que las madres saharauis no dan de mamar a sus hijos porque reciben ayuda internacional para subsistir estáis muy equivocadas. NO ES CIERTO.
Estimada Antonia,
Lamentamos en lo más profundo lo que te ocurrió.
Nosotras dedicamos nuestro esfuerzo, formación, voluntariado e ilusión, a ayudar a las madres en sus lactancias, para que tengan la oportunidad de disfrutar una lactancia bien establecida. Lamentamos que no fuera posible en tu caso, ni el de tu madre, ni en el de tu suegra. Muchas de nosotras nos hemos encontrado en esa misma situación, sabemos que marca y es lo que nos ha dado energía para volcarnos en este voluntariado: que a otras madres no les ocurra lo mismo.
Ofrecer información veraz y aceptada por todos lo organismos con autoridad en la materia no debe hacerle a nadie sentirse atacado y con necesidad de defenderse.
La información que nosotras ofrecemos es completamente cierta. No la generamos nosotras, sino organismos como la OMS, AEPED, UNICEF, IBFAN y WABA. Para contrastar tus dudas o inquietudes, puedes recurrir a ellos fácilmente.
El funciomiento de la lactancia materna no depende épocas ni de modas, como tampoco depende de ello el respirar. Los falsos mitos y leyendas sí dependen de épocas, sociedades, tradiciones y modas.
Chicas, no le veo mucho sentido a este debate, mas alla de los traumas de cada una, la verdad verdadera, es que: la leche de camellas no es adecuada para recien nacidos. Se los van a cargar a todos.
Por eso no hay niños en el Sahara porque se los cargan a todos.
Baja a los campamentos y no vas a ver ni uno.
Y que sepas que de traumas ni uno. Hablo de mi experiencia.
El mecanismo de producir leche materna tiene memoria, cada cl de leche que se le da al bebé y no es de la madre, el cuerpo de la madre no sabe que tiene que producirlo. Es muy fácil caer en el círculo vicioso de “le doy biberón porque no tengo leche- no tengo leche porque le doy biberón”. Ese círculo vicioso ha hecho mucho daño en occidente y aún más en África. Unicef gasta mucho dinero en campañas para evitar que esto ocurra en África.
Si de verdad quereis ayudar al pueblo saharaui aprended vosotras que sois las que vais a los campamentos sobre como ayudar a madres que están amamantando, no dudo que tengan una buena cultura de leche materna, pero si hay carencias en esa cultura allí podeis estar para ayudarlas.
Dar leche de camella en lugar de favorecer que sea su propia leche es “pan para hoy y hambre para mañana”.
Profunda tristeza es lo que me da el ver como cada vez que se habla de la lactancia materna aquel que la defiende tiene que andar justificandose.
Lo natural es la lactancia materna y sinceramente que alguien ayude a promoverla no entiendo porque causa tanto revuelo.
Antonia, yo ya me he perdido. Si la lactancia está bien establecida allí, ¿por qué las madres no dan de mamar?
Seguramente me contestarás que porque no tienen leche. Si es así, ¿por qué no tienen leche?
¿Alguien ha dicho que las madres saharauis no dan de mamar? Si te das una vuelta por mi blog o por cualquiera de ellos que hablan de los Campamentos veréis montones de niños. El 99,9 por ciento han sido alimentados por sus madres porque si no, en una situación de refugio y precariedad, no habrían sobrevivido y porque no hay otra cosa.
Lo de las camellas ha sido una inicativa genial por muchas razones. Lo mismo que las iniciativas que consisten en ofrecer una comida al día a los niños de las guarderías.
En los Campamentos la lactancia se prolonga hasta los 3 años que es cuando los niños empiezan a asistir a las guarderías.
¿Qué algunas madres no pueden? Pues como en todo el planeta, supongo.
Lo de los sacaleches sería sin duda muy útil: sin luz y sin neveras para conservarla.
Conozco a muchos niños que han complementado su alimentación con leche de cabra y de camella y están que da gloria verlos dentro de lo que puede ser un campo de refugiados.
En el Sahara no veréis a niños con vientres abultados y con las costillas marcadas. Tienen carencias alimenticias, desde luego, la fruta y las verduras frescas son muy difíciles de conseguir y aún así también suelen repartirse o las cultivan ellos mismos en pequeños huertos que se arruinan en cuanto sopla el siroco. Y vuelta a empezar.
Hay que ver el revuelo montado por una noticia de una iniciativa que ya tiene uns cuantos días.
Ojalá hubiera muchas más como esta: que el mundo de la cultura y la sociedad civil se implicara en esta justa causa.
Vosotras habláis de informes de UNICEF, FAO y todas las siglas que queráis, yo hablo de mi experiencia personal.
Deducir que porque alguien compra camellas para la leche, transporte y carne, que las madres no amamantan me parece por lo menos atrevida.
Buenos días.
PS/ A mi no tenéis que convencerme de las bondades de la lactancia materna. Antes de que nacieráis ya lo estaba.
Desde el blog de SINA consideramos que se ha dado opción a todas las voces pero pedimos respeto ante todo.
Nos parecen inaceptables las alusiones personales del tipo que aquí se hacen, como aludir a la edad de las personas que escriben, siendo esto una descalificación gratuita para degradar los comentarios de otras personas.
En SINA no nos hacemos responsables de las opiniones personales. Como asociación, sólo suscribimos los comentarios que aparecen firmados como elblogdesina.
Por supuesto, nos reservamos el derecho de no publicar comentarios ofensivos y así lo hacemos. De momento, en este post los continuamos publicando.
Antonia, es obvio que conoceis bien la causa del pueblo saharaui pero no la causa de la lactancia materna. Los que sí la conocemos sabemos lo frágil que es el mecanismo de producir leche y lo frágil que es la cultura de la lactancia materna. Basta un bebé para que se pierda en una familia, basta una década para que se pierda en una generación y basta una generación para que se pierda en un pueblo. Porque ya ha ocurrido antes y en pueblos de África e Iberoamérica, el drama de estos pueblos que las madres ya no tienen leche para amamantar a sus hijos es escalofriante si te lees informes de la FAO y de Ibfan. Así que sí es para preocuparse, pues también nos importa el pueblo saharaui.
Las camellas para los niños y los adultos, par los bebés enviad sacaleches, para que la madre estimule su producción de leche y que otras madres puedan donar su leche a otros bebés.
SINA, yo os aconsejo que os pongais en contacto con la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui para concienciarlos con el tema de la leche materna, que esas camellas no sean para los bebés, que las mujeres saharauis no se queden sin leche. Sería un flaco favor.
No veo ningún comentario ofensivo, pero si alguien se ha sentido así vayan por delante mis disculpas. Hablo de la edad porque he visto las fotos. Nada más.
Ni era tampoc la meva intenció ofendre ningú.
Sina és una paraula catalana molt bonica i em sembla magnífic que lluiteu per tal de promoure la lactància materna. La discussió ha vingut perquè algunes persones i a partir d’una notícia breu en un diari ha començat a extreure conclusions errònies.
Així que teitero les meves disculpes i no us hi amoïneu ara mateix me’n vaig.
Bona feina!
Es muy loable por vuestra parte querer que todas las madres puedan y quieran dar el pecho, pero señoras,lo vuestro parece una secta que no atiende a razones. Aqui no se trata de que es lo mejor para un recien nacido, todos lo sabemos. Nada ni nadie como su madre . Eso esta claro.
Hablamos de supervivencia y de esto los saharauis saben mas que todos nosotros, y no he visto niños mas hermosos y felices que alli, justamente en medio de la nada. Y os aseguro que la lactancia materna la tienen mas asimilidada que cualquiera de vuestro grupo y la mayoria la practican, pero cuando no se puede , pues no se puede y haces lo imposible para que tu hijo sobreviva. Son dignas de admiracion y muchas mamas que tan comodamente viven aqui, deberian de aprender, o mejor pasar unos dias, solo unos poquitos dias alli, . Despues de eso, aceptaria su opinion, respetar ya la respeto .
Aqui pongo mi final en este post, ya que simplemente intente sacaros del error que teniais
Saludos y suerte con el proyecto
Conozco muy de cerca las necesidades de las comunidades indígenas en iberoamérica. Muchas de estas comunidades, viven una vida mucho más precaria que la vida de los saharauis, de la que también tengo conocimiento personal.
Por eso me siento en la obligación de decir con tristeza que esta campaña está alejada de todo conocimiento científico y que pone en peligro la vida de los niños y la cultura del amamantamiento.
En tierras desiertas, de dureza extrema y climas también severos, la lactancia materna es siempre la mejor opción. Tal vez la única opción viable para salvar vidas. Incluso en catastrofes y situaciones límite.
La carne/leche de camello vendrá muy bien a esas madres y niños mayores. A las madres, porque les permitirá tener una mejor nutrición y a los niños mayores porque su dieta debe tener otros nutrientes adicionales.
Las madres que no tienen leche son un mito. Sólo en casos de severa desnutrición como ocurre en los países muy muy pobres de África, esta producción puede verse mermada. Y sin embargo allí, la leche de madre sigue siendo la mejor opción.
El problema no radica en que estas madres (las saharauis) no tengan suficiente leche para amamantar. Ni éstas ni las madres de las comunidades de otras tierras tan lejanas a la nuestra. El problema es -y lo sé de primera fuente- que muchas Ong’s intentan hacer solidaridad trasladando modelos occidentales que son perjudiciales en tierras desarrolladas y mortales en tierras en desarrollo. Y ocurre en todo. No sólo en una cuestión de vida o muerte como el amamantamiento, sino también en la atención al parto, los modelos educativos, etc.
Llevamos “civilización” de buena fe, y muchas veces hacemos con ello más daño que bien.
Desde mi punto de vista, la Ong que quiere prestar ayuda en ese campo, podría capacitar a los cooperantes en lactancia materna para que presten ayuda sin prejuicios occidentales y que sus conocimientos estén apegados a la ciencia y no basados en sus experiencias personales.
Podrían comprar camellas, sí. y alimentar con ellas a las madres y a los niños mayores de 3 años. Podrían incentivar la lactancia materna exclusiva y prologada no sólo para que los niños estén mejor alimentados, sino también para que las madres estén por ejemplo, cubiertas de riesgos de déficit de calcio y cáncer, entre otros.
Creo que lo que esta Ong debería haber hecho hacer antes de lanzar su idea sin más, es consultar con expertos en lactancia materna y luego, proceder.
Saludos cordiales,
Claudia.
Pues ahora si que no entiendo nada!!! Si el 99,9 % de los niños saharauis son amamantados y además, durante mucho tiempo, ¿para que quieren la leche de camella para recién nacidos? El 0,1% restante podría ser amantado por otra mujer y así no se pondría en peligro su vida.
Conclusiones erróneas no hemos sacado. Así se vende la noticia, copio tal cual:
“El disco X1FIN: Juntos por el Sahara tiene por objetivo ayudar a solucionar el problema de la lactancia en los recién nacidos en el Sahara a través de la compra de camellas lecheras.”
No lo decimos nosotras, lo dice la OMS. Que ayuden a las madres a lactar no a los bebés. Además hay que tener en cuenta que si las madres no lactan, estarán más anémicas por no tener amenorrea y se quedarán enseguida embarazadas de nuevo.
http://www.who.int/features/factfiles/breastfeeding/es/index.html
Hola,
no entiendo cómo se os puede criticar por defender lo que es de sentido común.
Se me ocurre una manera de hacer que la información adecuada sobre el alimento de los recién nacidos llegue a más gente, y es poner comentarios en el video que hay sobre esta iniciativa en youtube, no sé que os parece, pero esto es lo que se ha ocurrido leyendo que habéis intentado contactar con los diferentes responsables de la iniciativa y nada: la callada por respuesta.
el enlace es el siguiente
un saludo
Isabel
hola de nuevo,
creo que este enlace es más adecuado, ya hay un comentario al respecto, si se ponen más, se hará más visible que hay otras “opciones” al tema.
saludos
http://www.cuatro.com/x1fin-juntos-por-el-sahara/videos/promo-xfin-juntos-sahara-concierto/20091123ctoultpro_16/#comentar
Isabel
Buenas tardes a todas
Hace tiempo que postee varios comentarios en su pagina por
el tema de las camellas lecheras.
Pues bien, aqui les dejo el enlace de la siguiente noticia:
“Leche de camella, un cúmulo de virtudes”
http://www.saharatoday.net/?p=5534
Sin desmerecer por descontado que la opcion de la leche materna es la mejor, aunque no siempre posible, quisiera que leyeran atentamente el articulo del anterior enlace y asi tener un poquito mas de informacion.
Gracias por vuestra atencion